La técnica de craquelado utilizada por Rieiro agrega una capa adicional de complejidad y profundidad a la obra, creando una sensación de desgaste y envejecimiento que contrasta con la madera como soporte. La artista logra así una pieza que es a la vez abstracta y evocadora, perfecta para aquellos que buscan una obra que invite a la reflexión y la contemplación.
